Sobre la lucha contra el cierre de las vías en Murcia y el oportunismo que debemos combatir

Desde hace meses ya corría la alarma entre los trabajadores de ADIF: la estación de Murcia se cierra. Con ella, las líneas que recorren la región. A pesar de lo necesario que es el ferrocarril y de su valor como medio de transporte social y de bajo impacto ambiental, durante décadas hemos visto envejecer el estado de las vías, perder la línea a Andalucía, etc. Sólo con la venida del macroproyecto de la alta velocidad, quienes dirigen el Estado, la burguesía, ha decidido comenzar proyectos de obras en todas las comunidades hacia Madrid. No es casualidad que este proyecto ilusione a la burguesía, pues les ofrece un buen margen de beneficio, al contrario que a la clase trabajadora a quién le interesa que exista una red de transporte de calidad de cercanías, más funcional a sus necesidades diarias de transporte y al propio desarrollo del transporte público más eficaz, bien desarrollado, en términos sociales y equilibrado territorialmente en homogeneidad e interconexión. En este terreno, el papel de los partidos políticos capitalistas es bien sabido por los comunistas, acatar las órdenes del empresariado, canalizar la situación de descontento en teatrales disputas políticas contra el adversario PP, PSOE, UP, VOX, todos juegan el mismo papel, responsabilizar a otro partido y decir que ellos ofrecen una solución real, cuando hasta los más honestos que prometen más financiación en el transporte que necesita el pueblo no se pueden aislar de las propias tendencias capitalistas a la concentración de la producción y población en ciertos puntos y su vinculación con el desarrollo del transporte; tampoco de la primacía en el capitalismo del máximo beneficio económico o de su inevitable vinculación con la corrupción; la propia tendencia al empobrecimiento del pueblo y de los servicios a él vinculados, como son el transporte que usa; todo ello son cosas que no se solucionan con buena voluntad, sino con la toma en manos del pueblo trabajador guiado por la clase obrera y su partido de los medios de producción y subsistencia, algo que ningún honesto reformista puede ni en la mayoría de los casos quiere hacer, porque al final no deja de defender un capitalismo “bueno”, es decir, sirve al mantenimiento de dicho régimen contra el que él mismo protesta, de ahí que su demagogia sea muy peligrosa para el proletariado. Una demagogia repelente que algunos se tragan sin pensarlo dos veces, cuando la realidad es que sencillamente ADIF tiene un proyecto del que no se va a bajar si no se le obliga, como bien nos enseñaron la lección de la lucha por el soterramiento en la ciudad de Murcia. La clase obrera es el único agente capaz de crear y gestionar un sistema ferroviario realmente social que atienda a las necesidades de la clase obrera, trabajadores y estudiantes; claro que esto sólo es posible fuera de los márgenes del capitalismo.

Entonces, ¿cuál es la propuesta de ADIF y cuál la alternativa que están promoviendo algunos sectores, en contra del cierre de las vías?

ADIF quiere cerrar las líneas y licitar autobuses durante los años que dure la obra. Hacerlo de esta manera le permitirá aprovechar los fondos de la UE que pagará buena parte de esta obra, con la condición de que esos fondos finalizarán dentro de poco, por ello, cerrando la línea supuestamente acabarán antes las obras.

Por otro lado, las plataformas en contra del cierre de las líneas, promovidas por los comités de empresa de CCOO de ADIF, quieren que las obras se realicen manteniendo vías alternativas, haciendo las obras por tramos, habilitando estaciones provisionales, etc. Esta opción tiene un gran valor sobre todo para garantizar el servicio a trabajadores y estudiantes. Si bien ADIF ha llegado ya a un acuerdo para que desde el 20 de noviembre los trayectos sean realizados por autobuses en los mismos horarios que los trenes, aún no sabemos si, en la práctica, esa alternativa de autobuses que prometen será suficiente para todas las personas que usan ahora el tren, especialmente en horas puntas. Tampoco podemos olvidar que el acuerdo de obras y el de licitar autobuses pueden ser modificados en cualquier momento y con una plantilla mermada por los traslados y despidos ADIF va a tener menos oposición directa enfrente para evitarlo. Además, las plataformas en defensa del ferrocarril y contra el cierre de las vías, como hemos podido ver de primera mano en la reunión preparatoria de la concentración del 19 de agosto en Águilas, lejos de pensar en el interés de la clase obrera, se construyen con la perspectiva de que “esto nos afecta a todos” y dejan el espacio como en un margen “apolítico” donde todos tenemos cabida; conciliando la lucha de clases que resulta tan evidente en conflictos como este, donde muchos puestos de trabajo se van a ver afectados, e indirectamente, afectará a cualquier trabajador que tenga que trasladarse para poder trabajar. Se habla de “viajeros”, sin distinción, e incluso haciendo hincapié en el problema que supondrá para los turistas el cierre de las vías. Esta perspectiva genera muchos obstáculos y problemas de partida que hacen a la plataforma un lugar inútil en el que poder alcanzar objetivos que beneficien verdaderamente a la clase obrera, para que esto sucediera necesitaríamos acotar las reivindicaciones más sentidas de los obreros afectados, directa o indirectamente, y corregir las posiciones oportunistas o derechistas que se presentan como buscar apoyo de partidos conservadores y de derecha porque se posicionan en contra de la obra como mera propaganda.

Plataforma en defensa del ferrocarril reunida con el PP

Esto se demuestra en la práctica ya que, aunque entre los impulsores de las plataformas haya miembros de Izquierda Unida o  CCOO, con una importante base obrera, especialmente el sindicato, y sus líderes se hagan llamar defensores de los trabajadores, mientras están aliándose con el PP, accediendo a reunirse con ellos y dándoles difusión a sus promesas vacías en este caso, ya que no olvidemos que el PP gobierna junto con VOX en la Región y podría hacer mucho más que decir palabras y en todos los años que lleva gobernando ha apostado exageradamente por el deterioro del servicio y el ataque directo al proletariado… y pese a esto acudieron a la concentración junto a ellos, esta práctica derechista deja además la puerta abierta a alas más reaccionarias de la derecha como es VOX.

El asunto es el siguiente, centrados principalmente en el interés del grupo de trabajadores del servicio de evitar el cierre de las vías a toda costa, están asumiendo los postulados de los partidos políticos reaccionarios en su campaña electoralista, PP acusa a Pedro Sánchez de imponer el cierre de las vías, cosa que objetivamente viene de la decisión de ADIF pero que realmente tampoco el PSOE va a evitar de buen grado por el bien de los trabajadores. Mientras, el PSOE trata de contentar a los trabajadores, sabiendo que no pueden oponerse a los intereses de la empresa, como tampoco haría el PP de estar en el gobierno central, justifican las obras y dicen que “estudiarán las propuestas de la plataforma”. Demostrando lo incongruente e ineficaz para los obreros de dicha política “apolítica” que como vemos de apolítica tiene poco y de oportunista lo tiene casi todo.

Cartel UGT alrededor del año 1937

Como comunistas guiados por el marxismo leninismo, sabemos que toda solución favorable al pueblo depende de la dirección del proletariado bajo estos principios científicos  en la lucha. Mientras vivamos bajo el capitalismo, el desarrollo del ferrocarril se hará según la búsqueda de beneficio de los capitalistas. Estos movimientos de plataformas ciudadanas que se oponen al cierre de las vías o similares que surgen de una lucha concreta sin esta guía, irremediablemente sólo están auspiciando espacios para la demagogia de los partidos políticos burgueses, olvidando por completo a los trabajadores y consiguiendo en el mejor de los casos logros pequeños frente al potencial que tienen, los objetivos que persiguen o los que van desarrollando en el camino. Como apunte por ejemplo, no hay que olvidar que en el caso del soterramiento de “las vías” en Murcia al final fue realizado por el cambio de gobierno estatal siendo además este solo un sitio de todos los que hay conflicto en toda la Región.

Los comités de empresa detrás de este movimiento y los dirigentes de CCOO y UP no muestran interés en defender a los más de 150 trabajadores, entre personal de limpieza, de seguridad, etc, que perderán su empleo indirectamente por el cierre de las obras, llegando a declarar un dirigente local de CCOO en la reunión que “no pasa nada, recibirán una indemnización”. En cualquier caso es reseñable que con todos los errores de los dirigentes de CCOO sea este el único sindicato que esté organizado dicho movimiento, mostrando el desolador paisaje de organización obrera que nos deja la dominancia de la burguesía en el movimiento obrero. Por otro lado, los trabajadores de ADIF, que en principio no serían despedidos sino desplazados, tampoco entran en el centro de sus reivindicaciones. Los dirigentes de CCOO apuestan políticamente por la conciliación entre clases en vez de desarrollar la línea revolucionaria del proletariado en la lucha de clases que por mucho que quieran no pueden ocultar. Sólo los trabajadores organizados y guiados por su partido comunista pueden impulsar un movimiento capaz de enfrentarse a los intereses de los empresarios que promueven el proyecto y con cuyos representantes políticos del PP, PSOE, VOX, UP… están caminando alegremente. Lo mismo harían si fuera el PSOE quien estuviera en la oposición, y la misma confianza depositan en UP, que ya ha declarado oportunistamente en la línea de estas plataformas, pero que a la hora de la verdad lo único que harán será votar junto al Partido Popular y VOX una iniciativa en los ayuntamientos de rechazo a las obras, un rechazo formal y no vinculante que cumplirá su única función de esgrimirse como argumentario en sus campañas políticas mientras cierran las líneas y construyen una movilización estéril. 

La dirección del reformismo sobre la clase obrera nos ha llevado a esta situación, las movilizaciones que deberían encabezar los trabajadores y llevar los firmes principios de oposición al capitalismo y la reacción, negándose a permitir que el PP y VOX estén presentes y que el resto de partidos solo lo estén si se comprometen a defender los intereses populares con iniciativas concretas para resolverlos, sólo servirán para llenar las portadas de los periódicos de un nuevo y fracasado movimiento popular. El PP echará la culpa al PSOE, y viceversa; mientras VOX dirá que la culpa es de ambos y UP seguirá haciendo el ridículo, promoviendo espacios populares que se les vuelven en contra porque quedan retratados como los demagogos, aunque a veces no pretendidamente, que son.

Trabajadores de RENFE y ADIF y de las empresas externas relacionadas con la limpieza y la seguridad entre otras, vosotros sois quienes de verdad tienen la palabra. Obligad con la lucha a vuestros comités de empresa a defender vuestros intereses en este conflicto, luchad contra los despidos y desplazamientos. Los dirigentes reformistas os venden a los empresarios que amenazan vuestros puestos de trabajo o en el mejor de los casos son estériles sus planes para ofrecer una fuerte resistencia, los comunistas estamos con vosotros. ¡Organízate sindicalmente para luchar contra los despidos por el cierre de las vías y los desplazamientos de trabajadores! ¡Por un ferrocarril social, organízate políticamente para acabar con la propiedad privada del ferrocarril, de los medios de producción, para que sea gestionado por los trabajadores, por la revolución socialista!