¡No al ERE en H&M!

La multinacional sueca H&M, pese a tener una alta tasa de beneficio, planea un ERE con el que quiere aumentar más si cabe sus ingresos, a costa de la miseria de sus trabajadores. En España son 1100 las personas que podrían perder su empleo si los planes de la empresa se llevan a cabo. Esta situación nos obliga a movilizarnos, a luchar y mostrar toda nuestra solidaridad y conciencia como clase obrera. Lo que hoy sucede a los trabajadores de H&M, también está sucediendo en otras muchas empresas, que después de aprovecharse de los ERTEs, ahora deciden pasar a los EREs.

Evidenciando la mentira de la prohibición de los despidos del PSOE-UP y la complicidad con ella de las direcciones de CCOO y UGT, entre otras insuficiencias, las cuales no las han criticado lo suficiente. Sin minusvalorar el papel positivo que han tenido los ERTEs para mantener millones de empleos en ciertos momentos, no podemos dejar de señalar que también han supuesto aliviar de casi todas las cargas fiscales a las empresas mientras millones de trabajadores se quedaban con ingresos paupérrimos o sin ellos.

Por lo tanto, de poco nos sirven los partidos que solo ponen parches a un sistema que se basa esencialmente en esquilmar a los trabajadores ni los líderes sindicales que simplemente apaciguan dicha explotación.

Los empresarios y sus representantes quieren que seamos nosotros y nosotras, la clase obrera, los que paguemos la crisis. No se lo permitamos, si algo sabemos es que la unión nos hace más fuertes, es necesario organizarse sindicalmente para enfrentar la cuestión del ERE y tratar de frenarlo, también la organización sindical de clase y combativo es útil porque ofrece servicios prácticos en esta situación como el de abogado, mucho más barato y eficaz que un abogado privado que hoy se vende al trabajador y mañana al empresario, además, al pertenecer al sindicato ayuda a negociar los salarios y el convenio en favor de los trabajadores y más servicios relacionados con cuestiones laborales.

Aún así, no basta con la organización sindical, que es útil para luchar por lo más inmediato, pero insuficiente; ya que los propios orígenes de los problemas laborales son sistemáticos, por ejemplo, el auge del comercio online permite un mismo nivel de ventas con menor número de trabajadores, esto se traduce en el capitalismo en despidos. Sin embargo, en un sistema donde los medios de producción fueran de todos, se podría traducir en beneficios sociales como reducción de la jornada laboral o mayor personal laboral en otro sector que fuera necesario, como podría ser la sanidad. Además, el propio carácter de los sindicatos, insuficientemente combativos, por ejemplo, con lo mencionado anteriormente de la mentira de la prohibición de despedir tras los ERTEs, responde también a la falta de una guía de lucha que responda los intereses independientes del proletariado como clase revolucionaria, por eso también necesitamos organizarnos políticamente como clase obrera, es decir, nuestro partido. Un partido que represente los intereses de quienes mueven el mundo con su trabajo, y no más partidos que defiendan los intereses de los empresarios y que ocupan al completo los parlamentos. Necesitamos el partido que pueda encontrar las consignas y formas de lucha, que se desprenden de las necesidades vitales del pueblo trabajador, del nivel de su capacidad de lucha en cada etapa de desarrollo. Que sepa indicar a los obreros lo que han de hacer hoy para defenderse de la expoliación capitalista y de la reacción. Que organice la revolución para acabar con el sistema capitalista y construir una democracia obrera, donde las empresas sean puestas al control de nuestra clase y acabemos con la lacra de los alquileres y los préstamos abusivos, las enormes facturas de luz y agua, la educación y sanidad privada… creando así un sistema accesible a todos, donde el desarrollo social continuo sea disfrutado por los que lo crean, los trabajadores, en el que esos pocos empresarios, los capitalistas, desaparezcan como clase social imposibilitando así la apropiación particular del beneficio ajeno que, como hemos visto que sucede con la multinacional H&M; después de años enriqueciéndose con el trabajo de sus empleados, ahora quiere que los trabajadores “arrimen el hombro”, entiendan su “situación” y se vayan por las buenas de la empresa. ¡No caigamos en sus mentiras, luchemos hasta el final! Los capitalistas piensan que no somos más que números, pero lo cierto es que somos la base de su riqueza, nosotros damos valor a los productos con nuestro trabajo. Si nosotros paramos, se para el mundo, se para H&M y los beneficios de sus dueños. Debemos forzarlos a parar el ERE con la lucha, con organización y conciencia de que somos la clase obrera, la clase que produce, que crea valor, y frente a nosotros está la clase capitalista que se queda con la riqueza que producimos y a cambio nos da un salario que es muy inferior a lo que producimos realmente; y que nuestros intereses como trabajadores están unidos más allá de que seamos compañeros de una misma empresa, toda la clase obrera debe luchar unida y solidaria por acabar con la explotación capitalista.

¡POR LA ORGANIZACIÓN SINDICAL Y POLÍTICA DE LA CLASE OBRERA!

¡POR EL PARTIDO DE LA CLASE OBRERA GUIADO POR EL SOCIALISMO CIENTÍFICO!

¡QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS!

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!