Sobre las enseñanzas de Alexandra Kollontai

Alejandra Kollontai fue una destacada política comunista, miembro del comité central del partido bolchevique y ministra durante los primeros años de la revolución. Sus aportes al socialismo científico sobre la cuestión de la mujer tienen un peso central, junto a Zetkin, en el desarrollo de la teoría de emancipación de la mujer proletaria como clase, haciéndola partícipe y coprotagonista de la lucha revolucionaria con el hombre proletario. Entre sus obras podemos destacar “Los fundamentos sociales de la cuestión femenina”, un breve ensayo que nos da un posicionamiento claro frente al feminismo, desenmascarándolo como movimiento de la burguesía que dirige a las mujeres obreras, en el mejor de los casos, hacia el débil camino de reformas en igualdad de género. Reformas que solo suponen un avance real para las mujeres de la clase explotadora, ya que son conquistas dentro de la legalidad y democracia burguesa, que en muchos casos no perduran y son papel mojado. En este sentido, el feminismo supone una disminución de la conciencia de clase de la proletaria y de su concepción, junto con el obrero, como sujeto político de la revolución. Es decir, la liberación de la mujer obrera solo podrá conjugarse bajo la teoría y la práctica revolucionaria, bajo la guía comunista. El feminismo, ni si quiera el defendido como “de clase” es la herramienta que debemos usar los comunistas para conseguir esta liberación, puesto que este feminismo sigue animando a las obreras a organizarse como mujeres y no como proletarias. Comprendemos así que las opresiones especificas de la mujer derivan del propio sistema capitalista, el cuál se sirve de la división sexual del trabajo para cargar en la mujer proletaria las tareas reproductivas, que sigue necesitando para mantener la mano de obra. Todo ello aderezado bajo el cultivo machista y misógino de una parte de la ideología burguesa; la religión, el fascismo, entre otros, son parte de las herramientas que muestran este carácter de forma más abierta. Frente al feminismo, Kollontai defendió y practicó el comunismo, gracias a su lucha y sus aportaciones teóricas la mujer soviética alcanzó las mayores tasas de igualdad nunca antes vistas: se hizo realidad la socialización de los cuidados y se empezó a construir un Estado obrero de plena igualdad. Aunque el proyecto de la URSS fracasó debido al revisionismo y retornó al capitalismo, la experiencia histórica nos muestra el potencial de la lucha obrera guiada por el marxismo-leninismo frente a las luchas idealistas de la burguesía por conseguir reformas igualitarias que no alcanzan a las masas proletarias. ¡Aprendamos de Kollontai y de la experiencia soviética para fortalecer el movimiento de mujeres y dirigirlo hacia una igualdad real, por la dirección política de la clase obrera! Organízate políticamente con nosotras y nosotros para construir el partido obrero con guía científica que traiga la revolución.