Liberales y reaccionarios se lanzan en una campaña por la censura de la memoria histórica en la UGR mientras difaman contra el comunismo, vinculándolo al gobierno burgués progresista de PSOE-UP

El periódico okdiario da visibilidad a Students for Liberty, una asociación de estudiantes liberales que actúa aparentemente en las facultades de Derecho y Ciencias Políticas, pero de la cual hasta el cierre de las facultades no conocíamos su existencia. Se autoproclaman «la asociación con mayor impacto en el mundo universitario». Sin embargo, nosotros nunca hemos visto su actividad en las facultades en años anteriores. Su primera acción como asociación la conocemos por el artículo publicado por okdiario, en el cual acusan a la Rectora de comunista y a los alumnos de la facultad de Ciencias Políticas y sociología de realizar aquelarres comunistas.

Han conseguido tachar de propaganda ideológica carteles históricos que vestían las paredes del edificio que es la Facultad de CCPP y Sociología. Vemos aquí un profundo ataque no solo a la historia, pretendiendo eliminar carteles de las luchas populares y obreras, sino también una intencionada crítica a estas mismas dado su carácter revolucionario, tachándolas de propaganda autoritaria, desprestigiando una vez más el comunismo. La universidad, como institución educativa dentro del sistema burgués, nunca ha incentivado la lucha obrera en sí, sin embargo el movimiento estudiantil y de la juventud ha sido la chispa de muchísimos conflictos obreros. Cuando se realizan estas persecuciones, cargadas de ideología burguesa camuflada en el burdo argumento de “la libertad” equiparando los símbolos comunistas con los fascistas, se pretende eliminar nuestra conciencia de clase, nuestra memoria histórica y los espacios mínimamente críticos de nuestras aulas.. Ellos proclaman que sus peticiones de la retirada de los carteles históricos es por el flagrante componente ideológico de izquierdas que tenían, como si la propia Universidad fuese un espacio libre de ideología o pudiera llegar a convertirse en eso; asimismo, el periódico okdiario deja constancia en el titular que la conocida posición de la rectora en el mundo de la política es un aspecto fundamental para esta práctica. Cuando, de hecho, bajo el cargo de Pilar Aranda se han dado unos retrocesos con respecto al uso de los espacios por parte de los estudiantes, anulando nuestros derechos de asociación y reunión o haciendo todo lo posible por suprimirlos. Ejemplo de ello son el que en espacios públicos de la universidad los estudiantes tengamos que pedir permisos pasando por la burocracia de la administración para poder tener asambleas o bien la cuota que se imponen a organizaciones de izquierdas para realizar actos semejantes, cuando hemos visto como representantes de Vox entraban a la Universidad a impartir conferencias. A nuestro parecer, este ataque no es más que un intento de mancillar una vez más el nombre del comunismo ante los docentes, personal administrativo y alumnos, y para menoscabar el pensamiento crítico que desde la universidad tanto se dice amparar y proteger. En el supuesto que narran  lo han pedido porque la universidad no está siendo una institución neutral: “toda vez que es prácticamente imposible que ellos hagan un debate o reunión en una facultad (…)”. A su vez mientras, lanzan tales acusaciones sobre falta de neutralidad, utilizan terminología como “aquelarres comunistas proetarras, dictadores genocidas, bolchevique, dictadura comunista, régimen instalado en la facultad”

Desde Cantera Roja criticamos estas  asociaciones estudiantiles  que pretenden convencer a los alumnos con falacias y censura de argumentos antiobreros y en pos de la ideología burguesa, atacando la historia política de la lucha internacional de los trabajadores. También criticamos a los medios que amparan estas asociaciones que, recordamos, no se han preocupado por salir a defender los problemas de los estudiantes, sino a tergiversar la realidad de las facultades. Denunciamos así la censura a golpe de periódico sensacionalista sobre el pasado y las victorias de los sucesos históricos, que, defendemos, no deben olvidarse para preservar la memoria y la identidad del pueblo y el orgullo de los trabajadores.