Incendio en las chabolas de Níjar, situación extrema de la clase obrera en el campo

Hace dos semanas nos encontramos con la noticia de que nuevamente un asentamiento chabolista ha ardido, dejando sin techo a las personas afectadas, la mayoría trabajadoras del campo.  En primer lugar destacar la contradicción entre la cantidad de inmuebles vacíos que son propiedad de los bancos y la realidad de miles de personas trabajadoras sin hogar en España. Sin duda, por más que los voceros de la prensa capitalista digan que no hay casas ni trabajo para todos, la realidad es que son ellos, los burgueses, los que mantienen una bolsa de trabajadores desempleados, haciendo competir a la clase obrera por sus salarios y empujandolos a la baja. Y también son ellos los que mantienen las viviendas vacías para especular con su valor. Por lo que ese argumento es una farsa que usan para justificar su racismo y su dominio político como clase.

Las empresas del campo viven de sobreexplotar a trabajadores inmigrantes bajo la amenaza de la deportación, les obligan a vivir próximos a su centro de trabajo bajo una economía de mínimos y amenazados por los racistas y fascistas que alientan los capitalistas con su prensa para controlar a la clase obrera extranjera y manipular a la nativa para enfrentarse entre sí. Incluso este hostigamiento lleva a que sean los propios fascistas los que prendan fuego a los asentamientos. Esto mientras la Junta de Andalucía, gobernada por el tripartito de VOX, C’S y PP, prometió apoyo económico a estos asentamientos por la situación COVID en el BOJA del 11 de mayo y no solo ha incumplido descaradamente esta promesa dejándoles desprovistos ante los riesgos de contagio, sino además amenazados por el racismo social e institucional que no dejan de financiar y mantener en su trabajo político diario. Esto por supuesto con la complicidad del gobierno progresista de PSOE y UP, al que poco le importa la realidad de la clase obrera y se dedica a mirar para otro lado, tapando la desigualdad con algún parche oportunista e inservible.

Los trabajadores nativos, la mayoría trabajadoras de almacenes, subsisten bajo la amenaza de ser sustituidas en cuanto exijan que sus condiciones, cuando menos, se igualen a lo legalmente estipulado. Pese a ello, suelen tener una condición laboral más favorable, ya que la empresa no puede amenazarlas con la deportación, pero siguen trabajando bajo unas condiciones pésimas donde muchas veces ni se cumples los ya increíblemente pauperrimos convenios y tablas salariales del sector. 

Vemos cómo el sector agrícola concentra unos niveles de explotación descomunales, los empresarios exprimen a toda la clase obrera y alientan el racismo para oprimir más aún a los inmigrantes que acaban viviendo de forma aislada al resto de la sociedad y de sus compañeros obreros del sector, aislados en chabolas, trabajo temporal vía ETT o empresas de superexplotación como el caso reciente de Fuente Álamo, Murcia, donde estos trabajadores vivían escondidos de la policía en un zulo mientras trabajaban por 2€ la hora. 

Mientras siga existiendo esta sociedad de clases donde el empresario tiene la voz de la prensa, el dinero para pagar las leyes y los medios de producción para vivir por encima del resto; los trabajadores se encuentran con jornadas inacabables o de las que no conocen el horario, salarios pobres, amenazas de expulsión del país o incluso esclavismo camuflado.

Frente a esta realidad muchos trabajadores y trabajadoras se han levantado, y comienzan a organizarse sindical y políticamente, oponiéndose a las patronales, yendo a la huelga, movilizándose y demostrando que no nos vamos a quedar quietos, que vamos a enfrentarnos a esta realidad hasta acabar con ella. El ejemplo de los compañeros y compañeras que día a día construyen la unidad de los trabajadores en su empresa y en el sector, así como el de los sindicalistas que no dudan en estar junto a los trabajadores desde la primera luz del día para plantar cara, junto a ellos, a los jefes y encargados, demuestra la vitalidad de nuestra clase y demuestra que la lucha por la mejora de nuestras condiciones en el trabajo da sus frutos. Nuestra organización no solo vale para esto, sino también para defender nuestros intereses de clase fuera y dentro del trabajo, necesitamos del partido de la clase obrera no solo para frenar todos los abusos de la patronal que organiza mediante el sistema de producción actual. Seguiremos explotados en el trabajo, ya sea con peores o mejores condiciones, sin un cambio total del sistema. El Partido de la clase obrera es el único instrumento capaz de organizar todas nuestras fuerzas para conseguir socializar la producción y organizarla de tal manera que esté bajo el control del pueblo trabajador y no al contrario.

Desde Bio Looije a Agrupapulpi, de Hortalizas Europa a el Paloma, Urcisol, Primaflor… la única solución es organizarnos sindical y políticamente como clase, ¡Trabajadores de todo género y raza, unámonos como una sóla clase, contra la explotación, contra la discriminación! ¡Por el poder obrero, el socialismo, construyamos el partido de nuestra clase!

Enlace de interés: https://tomalanoticia-almeria.blogspot.com/2020/12/un-incendio-calcina-un-poblado.html