La falsa consigna de la defensa de los DDHH en el capitalismo.

En nuestras últimas entradas estamos hablando mucho sobre el incumplimiento sistemático de la misma legalidad burguesa por los capitalistas y de algo que se considera básico en los regímenes democráticos burgueses, los Derechos Humanos. Los comunistas, utilizando el conocimiento social más avanzado, el marxismo leninismo, sabemos que cualquier ley basada en la igualdad es pura fantasía, dentro del sistema regido por la ley del máximo beneficio, debido a que existen condiciones materiales que impiden la verdadera igualdad entre todas las personas, basadas en la propiedad sobre los medios de producción. Por eso, luchar por acabar con el capitalismo, conseguir la revolución socialista y el comunismo es la única manera de luchar consecuentemente por la igualdad.

“1. A la democracia burguesa, por su naturaleza misma, le es propio un modo abstracto o formal de plantear el problema de la igualdad en general, incluyendo la igualdad nacional. A título de igualdad de la persona humana en general, la democracia burguesa proclama la igualdad formal o jurídica entre el propietario y el proletario, entre el explotador y el explotado,
llevando así al mayor engaño a las clases oprimidas. La idea de la igualdad, que en sí misma
constituye un reflejo de las relaciones de la producción mercantil, viene a ser en manos de la burguesía un arma de lucha contra la supresión de las clases bajo el pretexto de una igualdad
absoluta de las personas. El verdadero sentido de la reivindicación de la igualdad no consiste sino en exigir la supresión de las clases.” (II CONGRESO de la Internacional Comunista. Julio de 1920)

Así en el sistema capitalista no puede existir la igualdad más que en un plano idealista, y el valor de justicia para las masas trabajadoras no es sólo irrealizable, sino que la justicia de los capitalistas se torna una herramienta de opresión contra la mayoría social bajo un falso envoltorio de igualdad. El entramado legal y los aparatos penales del Estado más democrático sirven a las clases dirigentes y reproducen y fomentan la desigualdad y la injusticia.

En un mundo en el que la justicia significa la opresión y explotación de la mayoría social, nuestro deber es conquistarla y solo cambiando el sistema y destruyendo las clases sociales esto es posible.

¡Trabajador organízate y lucha!