POR UNA REGIÓN DE MURCIA SOLIDARIA Y TRABAJADORA


Hacemos un llamamiento a las trabajadoras y los trabajadores de la Región de
Murcia, así como al conjunto de la sociedad Murciana a salir a las calles y
reivindicar este 9 de junio, Día de la Región, una Murcia solidaria y trabajadora.
Nuestra Comunidad Autónoma, junto al resto del país, sigue sufriendo los recortes de la
crisis del 2008. Aún padecemos las reducciones de salario, las privatizaciones en
educación o sanidad, la reforma laboral, la ley mordaza… Al mismo tiempo, la
ultraderecha va ganando fuerza y amenaza impunemente a las clases populares con
arrebatar los derechos sociales que aún conservamos. Pretenden que la oligarquía
tenga aún más poder y beneficios.
Para colmo, la crisis sanitaria de la pandemia del coronavirus, ha empujado a la
pobreza a las clases populares, ha revelado los dramáticos efectos de años de recortes
en sanidad y la carencia de una industria propia, especialmente de material sanitario.
También ha evidenciado la diferencia de intereses entre los empresarios y el
pueblo trabajador. Los primeros, junto a sectores reaccionarios, han salido en
manifestación contra las medidas de confinamiento, exigiendo la reapertura de las
empresas y la vuelta a la actividad económica. Mientras tanto la mayoría trabajadora ha
reivindicado derechos laborales (Nissan, riders, sanitarias de Madrid, etc) y sociales
(blindaje de la sanidad pública) y, en general, ha cumplido con el confinamiento cuando
ha podido. No olvidamos que miles de personas tuvieron que seguir acudiendo a sus
lugares de trabajo, poniendo en riesgo su vida y su salud al carecer de medidas de
protección adecuadas.
Por otro lado, hemos visto en el ejemplo de Cartagena, cómo las manifestaciones de
izquierda y antifascistas han sido reprimidas, mientras que las reaccionarias han actuado
con total impunidad y complicidad con las fuerzas policiales. Por un lado máxima
permisividad y apoyo tácito a la extrema derecha y, por otro, persecución y
represión para la clase obrera, con el silencio cómplice de algunos sectores
“progresistas”.
Mientras, la burguesía ha vivido estos meses en sus amplias casas, dejando los
problemas económicos del paro de la producción a cargo de un préstamo bancario sin
casi interés o simplemente viviendo de las amplias rentas acumuladas a costa de nuestro
trabajo. Y, a pesar de esta realidad, han sido ellos los primeros en movilizarse. Saben
que el paro de la economía puede suponer un serio problema para su forma de vida
basada en la extracción del trabajo ajeno pero, además, quieren hacer recaer sobre sus
trabajadores el peso de la crisis bajando salarios, aumentando horas o reduciendo
plantilla lo que inevitablemente disminuirá el consumo y agravará la crisis. No podemos
permitir que, como pasó en 2008, se salve a los empresarios dejando caer el peso de la
crisis sobre la mayoría trabajadora. Nos toca organizar una respuesta a la ofensiva
capitalista que quiere dejarnos sin servicios públicos y sin derechos laborales, y
encarecer los costes de vida aún a costa de dejar a cada vez más y más personas sin
recursos. También debemos organizar una respuesta a la ofensiva fascista que,
cada día más, se fortalece y camina hacia una escalada de violencia contra todo lo
que ellos consideran que atenta a sus intereses, pretendiendo instaurar un clima de
miedo y temor entre los sectores de población que sufren desigualdad estructural.
Atacan a las mujeres feministas, a la población migrante, a los representantes de
las naciones oprimidas y, en general, a todas aquellas personas que luchan contra
la dictadura del capital.
Sabemos que no podemos esperar a que los políticos solucionen nuestros problemas
cotidianos, por eso llevamos toda la vida organizándonos, gobernara quien gobernara,
para defender nuestros derechos e intereses junto a nuestra gente. La lucha sigue
siendo el único camino. Consideramos que es hora de:
 Seguir organizándonos y movilizándonos, demostrando que seguimos
siendo la mayoría. Debemos demostrar una vez más que las calles son nuestras.
 Promover la organización en los centros de trabajo para aumentar la fuerza
de las y los trabajadores en la lucha por el cumplimiento de los derechos como
trabajadores y ampliarlos para eliminar las leyes laborales que promueven la
precariedad y la pobreza. Necesitamos un sindicalismo activo que plante cara a los
ataques de la patronal, un sindicalismo comprometido con la lucha antifascista.
 Acabar con la esclavitud moderna en el campo murciano. Las noticias como
la que nos llegaba recientemente de Torre Pacheco no pueden ser la norma. No sólo es
cuestión de salarios de miseria, sino también de racismo, xenofobia y machismo. No
basta sólo con inspecciones laborales, ni con la regularización administrativa. Las
jornaleras son un pilar fundamental de nuestra sociedad y se les debe ese
reconocimiento.
 Medidas de protección reales y eficaces para la clase trabajadora que está
expuesta al contagio. En la Región de Murcia las condiciones de trabajo de los sectores
como la hostelería y la agricultura son muy precarias. Pese a los decretos del gobierno,
la realidad es que nuestros jefes no velan por nuestra seguridad, no se nos proporcionan
equipamientos adecuados y los tenemos que pagar de nuestro bolsillo.
 Cumplimiento y el pago de los ERTEs. Exigimos su pago inmediato y el
cumplimiento del ERTE para que no acabe siendo un ERE encubierto. El gobierno de
PSOE-UP ha tomado medidas de alivio dentro de los límites del sistema para afrontar
esta crisis, aún así no dejan de ser insuficientes o estar en continuo debilitamiento. Lo
mismo sucede con el resto de las medidas destinadas a aliviar la situación inmediata de
la clase obrera y sectores populares cuya puesta en funcionamiento inmediata exigimos
así como que abarquen a toda la población trabajadora. Los ERTEs son una medida que
se defiende como beneficiosa para empresarios y para trabajadores, pero con la que en
la práctica los que salen ganando son los de siempre. Aún son muchos los asalariados
que no han recibido esta prestación. Muchos habían sido despedidos y nos llegan cada
día noticias de fraudes y abusos por parte de los jefes. Ésta situación sólo puede
resolverse con el control directo de los y las empleadas sobre la producción.
 No a los recortes en sanidad que se están produciendo de nuevo en la
Región de Murcia. La defensa de la sanidad pública y universal, así como la
construcción de un modelo sanitario que anteponga la salud a los beneficios
empresariales. Necesitamos tener un sistema de salud fuerte, capaz de prevenir y
enfrentar eficazmente cualquier peligro a la salud pública como en este caso de
pandemia o en cualquier otro. El mejor reconocimiento de la labor de las
trabajadoras y los trabajadores de sanidad por su servicio a la población es una mejora
de sus condiciones laborales y de vida en general.
 Defensa del medio ambiente. En nuestra Región nos encontramos a un Mar
Menor asfixiado por las construcciones y los vertidos residuales del campo a lo que se
añade el nuevo decreto ley de mitigación del impacto socioeconómico del coronavirus
en el área medioambiental. También contamos con la situación crítica de la bahía de
Portmán o la situación en la Marina de Cabo Cope rodeada de construcciones urbanísticas y
campos de cultivo que degradan el entorno y favorecen las inundaciones y la contaminación de
las ramblas.
 Reivindicamos la solidaridad entre las personas oprimidas y la ética de
cuidados. Por ahora tenemos un sistema en el que prima el egoísmo. Un egoísmo que se
lleva vidas por delante a costa del máximo beneficio económico de la élite. Sin
embargo, hemos visto estos últimos meses numerosas iniciativas de solidaridad y de
apoyo mutuo que surgieron en los momentos más duros, demostrando una vez más que
sólo el pueblo salva al pueblo.
 Plantarle cara a la represión. Ninguna agresión sin respuesta. No podemos
permitir la normalización de un estado policial. Los últimos acontecimientos
demuestran que el gobierno actual es incapaz de frenar la deriva autoritaria de la
oligarquía cuando ésta ve como peligran sus ganancias. Nos escandalizamos ante las
matanzas que se producen en EEUU, la potencia imperialista hegemónica, pero en el
Estado Español también tenemos casos de agresiones y asesinatos de la población
racializada, así como torturas en las cárceles. Aún vive en nuestra memoria el asesinato
del mantero Mame Mbaye en Madrid en 2018 y tenemos presentes a los presos en
huelgas de hambre, como Patxi Ruíz que actualmente se enfrenta a torturas en una
cárcel murciana. Tan sólo son dos ejemplos de la violencia estructural que se ejerce
contra la población oprimida en el Estado Español en general y en la Región de Murcia
en particular.
Entendemos que todas estas reivindicaciones solo son posibles si reivindicamos un
sistema nuevo, una República que desarrolle los derechos democráticos, laborales y
sociales hasta sus últimos términos. Somos conscientes que no basta solo con
reivindicaciones, sino que hace falta luchar por la nueva sociedad que queremos. Por
eso nos organizamos cada día y trabajamos codo con codo para llevar a cabo
transformaciones revolucionarias. Recogemos el testigo de quienes lucharon en el
Cantón y la República en la Región de Murcia. Tenemos el deber de seguir su
causa y honrar su memoria, reivindicando y haciendo visible esa Murcia diversa,
solidaria y trabajadora de la que todas formamos parte.
Por todos estos motivos, invitamos humildemente a todas las personas y los colectivos
que comparten estas reivindicaciones mínimas y urgentes, para salir a la calle y alzar
todas nuestras voces el próximo día 9 de junio, Día de la Región de Murcia, a las 20:00
en la avenida Antonete Gálvez, con el recorrido por la avenida de la Fama y terminando
en el Hospital Reina Sofía para darle un aplauso a las trabajadoras y los trabajadores de
sanidad.

  • Iniciativa Comunista
  • La Maza: Organización Comunista
  • República Joven
  • Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE)
  • Juventud Comunista de los Pueblos de España (JCPE)
  • Asociación Feminista Obrera (AFO)
  • Comité 3-21
  • Orgullo Crítico