POR UNA SALIDA DE LA CRISIS FAVORABLE A LAS Y LOS TRABAJADORES

El próximo viernes 12 de junio, diversas personas y organizaciones de Elche, hemos decidido promover una concentración para defender una ciudad de Elche solidaria y trabajadora.
Adjuntamos el manifiesto unitario:

En los últimos días estamos viendo cómo los sectores más conservadores están saliendo a la calle irritados por el estado de alarma, el confinamiento y otras medidas que consideran que atentan contra sus libertades. Desde el comienzo, esas manifestaciones muestran su vinculación con las clases adineradas y la ideología más reaccionaria. Desde luego, sus reivindicaciones están muy alejadas de los intereses de la mayoría social. No buscan otra cosa que no perder beneficios y tener la oportunidad de explotar más y mejor a la clase trabajadora. En definitiva quieren que esta crisis la paguemos solo las trabajadoras y los trabajadores.
No solo se trata ya de que no les importe poner en riesgo la salud de todos, sino que al calor de sus manifestaciones elementos fascistas están utilizando la violencia para atacar a compañeras y compañeros luchadores, estudiantes, sindicalistas y gentes de izquierda en general, que han sido agredidos por defender derechos de la mayoría.
No deja de sorprender la impunidad con la que estos sectores privilegiados están siendo tratados por las autoridades. Sobre todo cuando estamos acostumbrados a multas y porrazos para activistas, sindicalistas, estudiantes y, en definitiva, para todas y todos los que defendemos fortalecer lo público y los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Parece que la represión sí es una cuestión de clases.
Hemos sido nosotras y nosotros, la clase trabajadora, el pueblo, los que mayor esfuerzo y sacrificio hemos dedicado en esta crisis sanitaria: personal de limpieza, trabajadores de supermercados, repartidores, autónomos, trabajadores de sectores esenciales o el mismo personal sanitario. Hemos puesto en peligro nuestras vidas y las de nuestras familias para que la rueda siguiera girando, mientras esa gentuza exigía libertad entre descapotables y palos de golf.
Es difícil no ver la relación de todos estos hechos con la crisis económica en la que ya estamos inmersos.
Pese a que los voceros de la derecha y las grandes fortunas se empeñan en hacernos creer que son los empresarios los principales perjudicados de esta crisis, éstos en realidad no sólo tienen más recursos para afrontar un parón de la actividad o posibles pérdidas, sino que además han podido cesar su actividad haciendo recaer a las arcas públicas la mayor parte de los gastos derivados. Además, recordemos que las exenciones del pago del alquiler o hipoteca, así como de la luz y del agua, son sólo temporales, recuperando así la reducción temporal de ingresos.
Es la mayoría trabajadora quien está padeciendo las peores consecuencias de esta crisis. El retraso en el pago de los ERTE está llevando a muchas familias a tener que subsistir y acumular deudas hasta nuevo aviso. Además, en la economía sumergida, que tan familiar nos es en esta ciudad, donde tantas aparadoras, empleadas del hogar, camareras… trabajan en negro o con contratos muy por debajo de las horas reales, la situación es aún peor, y esta crisis puede favorecer el empeoramiento de su ya precaria situación. A esto hay que sumar que empresas productivas como Nissan o Alcoa ya han anunciado el cierre de sus plantas y otras tantas una disminución considerable de la producción que implicará numerosos despidos.
Ante esta situación no podemos permitir que sea la derecha quien canalice el descontento de nuestra gente. Una derecha que bajo la bandera de la “libertad” reclama medidas para favorecer nuestra explotación; una derecha que intensificó los recortes en servicios públicos durante la última crisis y a la que no le ha temblado el pulso para recortar, en plena crisis sanitaria, en la Región de Murcia 57 millones de euros en gasto sanitario, la que se ofrece como mejores gestores de la crisis. Sin duda, son los mejores gestores para las élites económicas, pero no para nosotros.
No podemos quedarnos en el escándalo ante las declaraciones o extravagancias de tal o cual político, sino que es el momento de organizarnos y defendernos. Es el momento de hacer efectiva la derogación de la reforma laboral, de impedir los despidos de toda clase, de hacer real eso de que el interés privado esté supeditado al bien general, de blindar la sanidad y los servicios públicos, las pensiones, las ayudas a la dependencia y las ayudas contra la violencia de género (recordemos que en el mes de abril las llamadas al 016 aumentaron un 60%).
La única salida admisible a esta crisis es la que nos reconozca a las y los trabajadores la dignidad que nos ganamos día a día con nuestro trabajo y sacrificio. Ni nuestros derechos, ni nuestra salud, ni nuestras vidas van a pagar una nueva crisis que no hemos provocado para salvar los beneficios de unas compañías que nos tratan como a simples números. Más allá de la buena voluntad de gobiernos y parlamentos, sólo contamos con nuestras propias fuerzas frente al nuevo pulso que se avecina. Es necesario estar unidos y organizados, teniendo claro que no vamos a retroceder ni un solo paso y que vamos a pelear por seguir avanzando, porque nadie nos ha regalado nunca nada.


¡Ni virus, ni parásitos, esta crisis no la pagamos!
Os invitamos a asistir a la concentración que realizaremos el próximo viernes, 12 de junio, en la Plaça i Baix a las 19.30