Unidad de acción obrera con debilidad comunista. ¡Trabajador revolucionario, milita!

Actualmente cuando se empiezan a aflojar las medidas de confinamiento, las clases populares vuelven a mostrar de manera más pública sus reivindicaciones, abarcando estas principalmente dos ejes: defensa de los intereses económicos y políticos inmediatos de la clase obrera, y su defensa contra el fascismo.

Los comunistas todavía no tenemos organizado nuestro partido de vanguardia, por lo tanto, nuestra actuación es limitada, pero no por eso deja de ser cualitativamente esencial. Estas reivindicaciones ponen encima de la mesa la necesidad del pueblo de la unidad y la guía comunista para llevarlas a cabo. Sin unidad el pueblo es muy débil, sin la guía de la clase obrera mediante su partido, el alcance de las reivindicaciones populares no alcanzará para realizar la revolución socialista y que los trabajadores tengan el poder.

La labor militante práctica es esencial para construir el partido, los comunistas no somos ajenos a la realidad, aprendemos de ella e influimos en ella. Esta manera es la única posible de construir partido, de lo contrario, caemos en desviaciones sectarias e idealistas. Sectarias porque no estamos con las masas e idealistas porque utilizamos el marxismo de manera metafísica, aislando la teoría de la práctica, dejando las masas en manos de la burguesía. Eso no significa realizar una labor voluntarista alejada del análisis científico.

Por eso, los conocimientos de los grandes comunistas nos sirven de guía para entender cada momento y organizar la acción. En la Internacional Comunista se hizo uso de la mejor inteligencia colectiva bajo la guía del conocimiento social más avanzado, el marxismo, para saber e intervenir sobre la realidad. Así, la obra de Dimitrov tiene gran utilidad en este contexto, referente líder comunista, que supo utilizar magistralmente el marxismo leninismo para guiar a la clase obrera en tiempos de fascismo y reacción.

La implantación de la unidad de acción de todos los sectores de la clase obrera, cualquiera que sea el partido u organización a que pertenezcan, es necesaria aun antes de que la mayoría de la clase obrera se unifique para luchar por el derrocamiento del capitalismo y por el triunfo de la revolución proletaria. ¿Es posible realizar esta unidad de acción del proletariado en los distintos países y el mundo entero? Sí, es posible, y lo es inmediatamente. La Komintern no pone para la unidad de acción ninguna clase de condiciones, con excepción de una elemental, aceptable para todos los obreros, a saber: que la unidad de acción vaya encaminada contra el fascismo, contra la ofensiva del capital, contra la amenaza de guerra, contra el enemigo de clase. He ahí nuestra condición.” (Georgi Dimitrov; La clase obrera contra el fascismo, 1935).

Sabemos que sin el verdadero Partido Comunista de los obreros y obreras de España es difícil llegar a tal unidad, pero nunca nadie dijo que el trabajo de los comunistas fuera fácil. En peores condiciones camaradas de todas las épocas han sabido orientar de la mejor manera posible el trabajo de las masas. Así, ¿no es acaso lo que necesita el pueblo trabajador? Trasladar tal propuesta en los espacios donde trabajamos con otras organizaciones, defenderla y evidenciar quien se opone a ella nos sirve para fortalecer los intereses de los trabajadores, ver quienes de verdad los defienden y que es necesario para que se lleven a cabo. Por eso, obrero y obrera combativa y consciente, milita en una organización consecuentemente comunista.