Comunicado de República Joven sobre la situación estudiantil

La situación actual, como ya veníamos advirtiendo, está teniendo unas consecuencias devastadoras para la clase trabajadora y dentro de esta, uno de los sectores más perjudicados son los estudiantes.


Recordamos que el sector público de la enseñanza es de los más perjudicados, junto a la sanidad, puesto que no son sectores que ofrezcan ningún tipo de beneficio a corto plazo para las élites burguesas. Esto es un ataque directo a nuestros derechos como trabajadores. Puesto que siguiendo la lógica capitalista, quien tiene los medios; el capital,
podrá pagarse un tratamiento en clínicas privadas o bien una carrera en las universidades privadas, y quien no, subsistirá con los pocos recursos que tenga. Para la clase burguesa nuestros derechos más fundamentales, las herramientas más necesarias para una vida digna; la educación y la sanidad, son otro nicho de mercado que explotar. Solo así se entienden los recortes que sufrimos desde hace años en la Educación Pública, en beneficio de las escuelas privadas y las empresas o instituciones religiosas que las dirigen.


En este marco tan excepcional con la crisis del COVID-19, y viniendo de una situación cada vez más precaria en nuestros colegios, institutos y universidades, no era de extrañar que las consecuencias del aislamiento y confinamiento arremetieran doblemente en el ámbito educativo. Primero sufrimos la desorganización de las instituciones que olvidaron por completo que existe una brecha tecnológica del 25%, es decir, muchos hogares españoles no disponen de ningún ordenador, o conexión a internet; sin tener en cuenta las familias obreras que disponen únicamente de un ordenador, con el que deben trabajar todos los miembros de la unidad familiar. En estas condiciones, las clases telemáticas representan una clara situación de desigualdad para la población más precarizada. Por lo que, desde el Ministerio, las consejerías y los diferentes rectorados, deberían haber elaborado unas medidas concretas en el ámbito económico con lo que suplementar muchas situaciones que viviremos como estudiantes. Sin embargo, lo que nos encontramos es un mínimo reparto de material que debe gestionar cada centro de estudios para el estudiantado: ¿cómo es esto asumible si tenemos centros apenas equipados con una red de conexión wifi, u
ordenadores útiles?


De igual manera, estamos viviendo la inflexibilidad y falta de información que deviene en no saber cómo serán nuestras pruebas de acceso a la universidad, ni en qué condiciones se darán. Dado que las infraestructuras de las aulas y espacios de los centros no son las mejores para juntar al número tan amplio de personas que se presentan a la prueba: teniendo en cuenta no solo el posible contagio, sino el calor y el espacio.


Desde República Joven denunciamos la situación a la que nos vemos forzados los alumnos a vivir en esta crisis, bajo la cual se mantiene el lema de “no dejar a ninguna persona atrás”. Sabemos que para que eso realmente pueda ocurrir es necesario luchar por unas reivindicaciones que tengan en cuenta no solo la situación actual, también las
consecuencias económicas que vivirá nuestra clase.

Es necesario que para garantizar la Educación Pública en una mayor igualdad de condiciones ante las circunstancias actuales:

-Se facilite el uso de las plataformas por las que se mantiene comunicación con los estudiantes, tanto para clases como correo, y que se tengan en cuenta los horarios lectivos. En la cuarentena uno de los problemas que se nos presentan con las clases telemáticas es la desorganización de los recursos online. En muchos casos, tenemos varias plataformas por las que nos contactan los profesores o mediante las cuales tenemos nuestras clases telemáticas. Para una mejor información y que no haya una sobrecarga de trabajo necesitamos una mejor planificación de estas plataformas. En esta situación es fundamental la información.


-Adaptaciones de temario. Una adaptación de temario a nivel general, esta adaptación de evaluaciones así mismo debe de hacerse con la opinión y la participación de sindicatos estudiantiles y estudiantes organizados por clase, abriendo un diálogo entre profesores y alumnado. De igual forma, la adaptación de temario debe tenerse en cuenta para la prueba de selectividad planteada para 2º de bachillerato.


-Aprobado general y recuperación de temario. Que el repetir curso sea algo excepcional es una medida que realmente va dirigida a no dejar a nadie atrás. Queremos que estudiantes de colegios e institutos que no tengan la posibilidad de aprobar en esta situación excepcional no pierdan un año de curso académico. También creemos que se deben recuperar en parte los contenidos que no se hayan podido dar en estas circunstancias, obviamente sin que suponga una sobrecarga en el trabajo de los docentes o de los estudiantes.


-Aumento de becas. Debe de existir un aumento de becas en esta situación, para evitar que muchas personas no puedan pagar las matriculaciones. No solo el número de becas ofrecidas, sino también en el dinero en sí que se da por beca. Recordemos que en los últimos años el dinero que se otorga a los becarios ha descendido a la mitad.


-Aumento de profesorado. Será más necesario que nunca debido a la necesidad de separar clases y recuperar temario.
-Ratios legales y bajo las medidas sanitarias. Exigimos que la vuelta a las aulas se realice con las medidas de seguridad necesarias, eso implica que vuelvan muchas unidades para poder mantener unas ratios seguras y legales. Ni un paso atrás en este sentido.


-Devolución de parte de la matrícula. Dado que muchos recursos universitarios que incluyen en la matrícula no se están empleando, reivindicamos su devolución al estudiantado.


-No al pago de tasas de 2º, 3º, 4º matriculación. Todas las medidas económicas que se reflejan en este documento van en dirección de suplir muchos obstáculos a los que nos enfrentaremos los estudiantes de clase trabajadora que en muchos casos tendremos una situación realmente difícil para pasar de curso de forma normal. Exigimos la suspensión del coste adicional de las segundas, terceras y cuartas matriculaciones.


-No al Proctoring. El proctoring implica que se vigile mediante software preparados, conexión de cámara y micrófono, al alumnado cuando realiza el examen. En lugar de buscar otros métodos indicados para la situación: que tengan en cuenta la brecha tecnológica, la incapacidad de conexión estable, o la privacidad (hay muchas personas que deben cuidar de personas dependientes, mayores, o niños) porque no dispone de espacios propios; se busca perseguir y controlar a lxs alumnxs por evitar una posible infracción. Un examen tradicional de estas características no es lo más indicado para nuestra situación. Deben ser preferentes las evaluaciones continuas mediante prácticas y trabajos, en los que no sean necesarios la conexión síncrona y mediante la cual también podemos demostrar nuestros conocimientos de la materia.