Valoración conjunta del 1º de mayo. La unidad comunista sólo será posible con el diálogo honesto y abierto.

Todos los años nos damos cita en las calles el 1º de mayo para dar un paso adelante como trabajadores y demostrar la fuerza de nuestra clase. Este año a pesar de la situación excepcional, no podíamos dejar este día vacío de la lucha contra el capital. Por ello, las organizaciones comunistas; Iniciativa Comunista, Partido Comunista de los Pueblos de España, Partido de los Trabajadores y La Maza: Organización comunista, presentes en la Región de Murcia, decidimos organizar un acto conjunto con el fin de escuchar la voz de los trabajadores militantes de nuestras organizaciones, exponiendo la realidad de cada uno de sus sectores y abriendo el debate a las personas asistentes para exponer su realidad o reflexionar colectivamente. El propósito de este acto fue generar una discusión que, por un lado nos ayudara a comprender con mayor profundidad la situación de la clase obrera ante la crisis del Covid-19 y, por otro, señalar la necesidad de organización de nuestra clase para la superación del capitalismo, fuente de la explotación y las miserias de la mayoría.

Pudimos hablar de la situación en el sector industrial, donde las medidas de prevención ante la pandemia han sido del todo deficientes, sin que se pudiera respetar el distanciamiento de seguridad, sin el material sanitario necesario, con mascarillas no aptas para frenar la transmisión vírica y que además se obliga a reutilizarlas a los trabajadores tanto como fuera posible para ahorrar costes a la empresa.

Por otro lado, conocimos la realidad del sector del calzado especialmente en la comarca del Vinalopó en Alicante. Esta crisis sanitaria no ha hecho más que agudizar la precariedad y las malas condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores de este sector. El gran porcentaje de trabajo en negro hace que bajo el marco de esta crisis muchas de esas trabajadoras se hayan quedado fuera de las ayudas del Gobierno y de las medidas de seguridad, que los empresarios no respetan. Los intereses del capital han quedado por encima de la salud de los trabajadores una vez más, con la complicidad de las instituciones.

También vimos la situación en hostelería, dónde habitualmente la clase obrera es explotada con jornadas interminables y pésimos salarios y la capacidad de organización entre trabajadores está muy limitada por la temporalidad y el pequeño tamaño de la plantilla. Una situación agravada por una patronal organizada en torno a Hostemur y Hostecar que influye decisivamente en la pequeña burguesía que domina este sector. Ahora las personas empleadas en hostelería se encuentran con un ERTE que en muchos casos siguen sin cobrar, o la no renovación de su contrato. Esta situación agrava la difícil situación del sector de la clase obrera dedicado a la hostelería, agudizando su precariedad.

Vimos también la situación del sector científico, exponiendo la situación en el CSIC. Uno de los sectores clave ante estas situaciones como es la investigación que pueda resultar en una cura o mejores tratamientos y que por las políticas económicas del sistema cada vez tiene menos peso en el avance científico, reduciendo continuamente la investigación con carácter público y dejando el avance en manos privadas; por tanto al interés de la maximización de beneficios y no de los intereses, en este caso de salud, del pueblo trabajador.

Supimos que ha habido graves recortes de plantilla, que las contrataciones se hacen con situaciones de gran vulnerabilidad y que la mayor parte de los servicios necesarios para el sostenimiento de las instalaciones públicas se encuentran externalizados. Los servicios de limpieza y seguridad sitúan a los trabajadores en situaciones de precariedad, con bajos salarios y jornadas excesivas, estando además bajo la gestión privada que ingresa por las contrataciones públicas, suponen una gestión ineficiente y especialmente costosa para nuestra clase, que es explotada en su puesto de trabajo y a la vez su salario proviene del gasto público que mayormente se compone con los impuestos de trabajadores.

En definitiva, vimos cómo la situación de nuestra clase sigue siendo la precariedad, cómo es nuestro trabajo el que sostiene a la sociedad y pese a ello se nos usa para el beneficio de la clase en el poder. Que las graves carencias sanitarias se deben a los ataques constantes de la patronal y su nulo interés por un sistema de salud público. Al mismo tiempo, los bajos niveles de organización política y sindical de la clase obrera nos posiciona en una situación vulnerable e impotente. Sólo aumentando el nivel de conciencia y organización podremos llevar adelante una lucha activa contra el capital.

Consideramos un acierto este acto, que nos ha servido para fortalecer la relación del movimiento comunista, que debe tender a colaborar para organizarse como clase obrera consciente entorno a las posiciones del partidismo consecuentemente revolucionario y marxista leninista.

Pero también notamos las carencias que tuvimos en el acto, destacamos que la mayor parte de los asistentes fueron militantes de nuestras organizaciones, por lo que nuestra primera intención de señalar la necesidad de organizarse y avanzar a posiciones comunistas quedó de lado, pasando a tratar con mayor profundidad desde las respectivas organizaciones los posicionamientos en los que se encuentra el comunismo español.

En torno a esta cuestión, centramos la discusión en el papel de los comunistas en el sindicalismo y el movimiento obrero, una reflexión necesaria que aún queda pendiente continuar y resolver para el fortalecimiento del MCE.