SANIDAD PÚBLICA Y LUCHA DE CLASES.

Como todos los derechos de los que disfrutamos las clases populares, la sanidad pública ha sido fruto de la lucha de la clase obrera por la mejora de su calidad de vida. El primer país donde se comenzo a reconocer por el estado burgués un sistema de asistencia sanitaria mayoritario para los trabajadores fue en la Alemania de Bismarck en 1883. Y esto no es debido a que Bismarck era un político benevolente, progresista y representante del pueblo trabajador, más bien todo lo contrario, pertenecía a la nobleza alemana, terrateniente y representante político de las oligarquías alemanas. Su antagonismo político con el proletariado era total, como demostró las diferentes leyes antisocialistas que aprobó el parlamento alemán. ¿Entonces cómo se explica que se aprobara tal avance social para las clases populares? Tenía enfrente al más grande partido político obrero del mundo, el SPD. Ante su continuo crecimiento y fortaleza, la de los sindicatos obreros y el temor a una revolución proletaria como la de la Comuna de París, se vieron obligados a aprobar tales reformas para calmarlos.

La correlación entre la sanidad pública y el fortalecimiento de la clase obrera consciente es tal, que el siguiente país que consiguió dar un paso de similar importancia e incluso superador del alemán, fue la Rusia Soviética. Sin ir más lejos, en España, aunque se fueron aprobando seguros para accidentes, maternidad, retiro obrero durante el principio del siglo XX… todos eran de un alcance mínimo, solo durante la II República empezó a tener un carácter general. Durante el franquismo las consquistas sociales logradas en la república son eliminadas por el fascismo y alrededor de un 70% de los trabajadores no estaba cubierto por nada (la historia echa por tierra la propaganda de los reaccionarios sobre el supuesto carácter social del franquismo). En España la Seguridad Social empezó a tener un carácter operativo a partir de 1980, fruto de la caida del Régimen fascista y de la fuerte lucha obrera (a pesar de que intentan vender una transición pacífica).

Lo que queremos señalar es que sería inconcebible en los Estados capitalistas la extensión de los sistemas de salud pública, tal y como los conocemos en la mayoría de Europa sin el papel activo de la clase obrera. La puesta en marcha de esas políticas de salud pública es resultado de luchas y reivindicaciones obreras. Esto no quita que las burguesías puedan acoplar esas reivindicaciones a sus propios proyectos de desarrollo del capitalismo. Lo que les permite de una parte aligerar las contradicciones de clase, garantizando una explotación más llevadera y facilitando el desarrollo de falsas ilusiones reformistas dentro del capitalismo. Además; y por otra parte, además, dar utilidad a la sanidad pública dentro de sus Estados burgueses para el objetivo primero del capitalismo, que es la reproducción ampliada del capital. Por ejemplo, la sanidad pública evita precisamente la propagación de enfermedades que puedan llegar a ellos (como es el caso de esta Pandemia) y asegura la reproducción más saludable de mano de obra, menos gastos en la reposición de mano de obra. Pero es un error considerarlo una necesidad del capitalismo, no olvidemos nunca que el capitalismo y los capitalistas son en esencia cortoplacistas, lo que obliga a que cualquier exigencia de planificación tiene que venir de un agente externo. En este caso de la lucha obrera. Considerar la necesidad de sanidad pública una necesidad del capitalismo nos aparta a las revolucionarias y revolucionarios de esa lucha, pues entrega la lucha por la sanidad pública dentro del capitalismo a quienes defienden mejores condiciones de vida para la clase trabajadora pero dentro del capitalismo: hoy la socialdemocracia.

Muchos países en la actualidad no cuentan con servicios públicos de sanidad, o cuentan con una versión muy débil de estos; entre ellos encontramos el más rico del mundo, EEUU. Esto echa por tierra otro mito, el que la riqueza es el factor determinante para tener sanidad de calidad y pública. En el lado contrario está Cuba, con un sistema sanitario para las clases populares al nivel de los más garantistas europeos y que le permite ser vanguardia médica internacional (aparte de que es uno de los principales medios de ingresos), como está demostrando con la capacidad de ayuda a otros países que combaten el COVID19, sin embargo su PIB es más de 220 veces inferior al norteamericano.

En la actualidad ante la urgencia del coronavirus, los sistemas sanitarios están siendo esenciales para dar una respuesta efectiva a la pandemia. En España nos encontramos con un sistema de sanidad público bueno, cercano al de la media europea, pero desde la última crisis ha sufrido recortes que van desde una bajada de presupuesto general de alrededor del 5% del 2009-15, una reducción del número de camas de una quinta parte y un aumento porcentual de la sanidad privada frente a la pública de un 4%. Este cambio ha sido motivado por la crisis económica y la debilidad del movimiento obrero para resistir. Sin un partido político de su clase, dominada políticamente por los agentes burgueses dentro del movimiento obrero, la socialdemocracia, y las oligarquías controlando el estado burgués, los retrocesos estaban asegurados.

Existe un consenso amplio en la sociedad sobre la importancia de un sistema de salud de calidad, público y alejado de intereses mercantilistas propios de la clase capitalista. Esta percepción se amplia hacia los servicios asistenciales como residencias, debido a las criminales condicionces con las que tratan los burgueses a los mayores, apenas como objetos desechables, sin olvidar las condiciones de trabajo de los obreros en estos centros y en general en las empresas privadas, mucho peores que las de los funcionarios, las cuales también han sido mermadas.

El oportunismo llama a la puerta. Ante la ausencia del partido de la clase obrera que lidere la lucha por el socialismo, que acabe con la mercantilización de la salud y con la tendencia a la pauperización de la vida de las clases populares; un partido que pueda cumplir de manera material la consigna de una sanidad pública, universal y de calidad mediante la socialización de las grandes empresas, de los sectores estratégicos, como sanidad, y el achicamiento constante de los espacios de producción mercantil hasta lograr la completa socialización de los medios de producción; las diferentes fracciones burguesas se afanan en engañar a las masas:

– La democracia liberal y la socialdemocracia mediante la promesa de reformas dentro de la democracia burguesa que no hagan cuestionar el capitalismo y ofreciendo a las clases trabajadoras ciertas prebendas como una sanidad “pública, universal y de calidad”. Pero es falso, primero no es pública porque en ningún país capitalista existe una sanidad pública 100%, siempre hay un porcentaje más o menos grande privada para atender a los grupos más ricos. Aún así, dentro del modo de producción capitalista siempre habrá una tendencia a privatizar para obtener un beneficio económico de manera directa por un grupo concreto. Además, aunque sea estatal, el estado es capitalista, por lo tanto tiende a ejercer como empresario ante el funcionario mediante la obtención de plusvalía yo mediante la tendencia a primar las leyes capitalistas de producción y su abaratamiento por debajo del interés del pueblo trabajador. Tampoco es universal porque en el capitalismo no todos somos iguales. Es más, hasta el estado capitalista más democrático del mundo trata legalmente de manera diferente a los inmigrantes obreros que a los nacionales. La realidad es que no existen derechos universales en una sociedad clasista, ya que cualquier derecho está sometido a las condiciones materiales en las que se desarrolla. Dificultando su disfrute real por la mayoría explotada. Y la calidad va a estar influenciada por la ley del capitalismo desarrollado, que es la del máximo beneficio.

– Los reaccionarios ofrecen una sanidad mixta o totalmente privada porque defienden que esta es mejor. Ante los evidentes problemas que la sanidad privada tiene, también los reaccionarios ofrecen su uso predilecto por grupos nacionales o por otras divisiones como puede ser la edad para dividir a las clases populares y mejorar en ciertos aspectos su gestión de manera temporal. Ante una fuerte presión social, pueden aumentar el presupuesto en sanidad pero siempre intentando primar lo privado. Ante cuestiones concretas los reaccionarios salen mal parados ya que los datos no engañan sobre preferencia por lo privado, cuando intentan ocultarlo. Sobre que la gestión privada es mejor, al fluir más libremente la obtención de beneficios como fin del propietario de la empresa, hay numerosos estudios sobre las peores condiciones de servicios sanitarios y de los trabajadores de las empresas privadas. Debido a que para el pueblo trabajador, esta opción es mucho peor, parece difícil de explicar como pueden tener tanto apoyo. Para ello cuentan con un uso máximo de la demagogia y la mentira. Cuentan con grandes recursos económicos, ya que representan esencialmente a una parte de las oligarquías. Y la inestimable ayuda de la religión y el nacionalismo.

Ante esta situación, a los trabajadores nos queda una cosa clara:

–  hay diferencias importantes en esta etapa histórica entre las diferentes fracciones burguesas.

– ninguna puede ofrecer realmente una sanidad pública, universal y de calidad.

– que no se puede deslindar la lucha por la sanidad pública de la lucha por el socialismo y el fin de las clases sociales.

– para conseguir la sanidad pública, universal y de calidad, necesitamos un aumento de la conciencia de las clases trabajadoras para hacer avanzar nuestros intereses revolucionaria. Para ello es necesario el partido de la clase obrera que guíe esa labor equipado con el material necesario para lograrlo, el marxismo. Ese partido surgirá de la lucha teórica y práctica en todos los frentes, por lo tanto, necesitamos también un aumento de la organización del pueblo trabajador en organizaciones populares, sindicatos y organizaciones políticas de la clase obrera.

Fuentes:

https://elpais.com/elpais/2019/05/02/media/1556809379_823938.html

https://elpais.com/elpais/2019/01/28/media/1548700387_920557.html

https://www.elperiodico.com/es/sanidad/20200318/recortes-7895906

https://elpais.com/elpais/2017/01/12/planeta_futuro/1484236280_559243.html

https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/la-oms-hace-balance-del-sns-durante-la-crisis-espana-aguanto-con-nota-alta-8755

https://datosmacro.expansion.com/paises/cuba

http://www.seg-social.es/wps/portal/wss/internet/Conocenos/HistoriaSeguridadSocial

https://threader.app/thread/1150890654551224321

https://es.wikipedia.org/wiki/Leyes_antisocialistas

https://es.wikipedia.org/wiki/Otto_von_Bismarck

https://es.wikipedia.org/wiki/Asistencia_sanitaria_universal