¡Fuera la monarquía corrupta!

La monarquía, forma del Estado y de nuestro capitalismo y la estructura con la que la oligarquía domina en España, se protege

Nuestra democracia burguesa está coronada por una monarquía, que nos recuerda cada día la dictadura fascista que sufrimos y que aquellas oligarquías siguen dominando en España con otras formas.


A pesar del blindaje que le da la Constitución del 78, la realeza puede ser agredida jurídicamente por los sectores burgueses más progresistas o las derechas democráticas* que tienen intereses republicanos desde una óptica capitalista (UP, ERC, PNV…). En ese sentido y ante las últimas noticias de que el rey anterior tiene cuentas opacas con dinero de origen incierto, posiblemente relacionado con favores saudíes y la venta de armas, la oligarquía ha decidido que ese dinero no sea heredado por el actual rey, evitando futuros problemas de patrimonio que pudieran llegar a darse -por investigaciones en el congreso o tramas de corrupción que pudieran desvelarse y llegar hasta ellos-.


Pero ese dinero manchado ni sus negocios van a desaparecer. Las cuentas opacas, la corrupción, etc, forman parte de la propia esencia de una institución anacrónica en una democracia capitalista basada en una “supuesta” igualdad ciudadana que intenta ocultar la existencia de clases. La monarquía evidencia en España la poderosa fuerza que tiene el gran capital.


No nos han hecho ningún favor repudiando ese dinero, desarrollan su táctica para seguir en el poder.


Es necesario ahora evidenciar que la monarquía está contra el pueblo y que detrás de ella están los grandes capitalistas y sus partidos. La República del pueblo no tiene monarquía ni explotadores. Es una República Popular.