Manifiesto de República Joven sobre las movilizaciones contra el cambio climático

La juventud hoy salimos a las calles a luchar por nuestro futuro, por nuestras vidas. Día a día vemos como la naturaleza es destruida, especies que se extinguen, bosques que arden, mares, como el mar menor, en los que la vida desaparece por volverse el agua ácida y sin oxígeno. Incluso nosostrxs mismxs estamos siendo llevadxs al límite, las ciudades provocan cáncer por la acumulación de gases tóxicos y metales en el aire.


Este sistema solo se preocupa de acumular riqueza en las manos de unos pocos, ese grupo de ricos a los que nosotros llamamos burgueses, los que tienen la propiedad de las grandes empresas. Ellos deciden qué se produce y cómo. Y su único objetivo al hacerlo es enriquecerse aunque haya que pasar por encima de la vida del ser humano, obligándole a jornadas de trabajo cada vez más largas y peor pagadas y también al resto de lo vivo, saqueando miserablemente la tierra.


Repsol, Cepsa, Gas Natural (que ahora se ha cambiado el nombre a Naturgy, por puro marketing) por ejemplo, explotan el subsuelo en busca de gases y petróleo, ya vimos el accidente de Doñana, una reserva natural en Andalucía en la que estas empresas encontraron gas, construyeron sus fábricas y un escape devastó gran parte de la biosfera que las rodeaba.


También los bosques por la madera y por construir granjas de soja para beneficio de McDonalds, Burguer King o Nestle. Estas empresas destruyen el Amazonas para dejar espacio libre al mercado y ganar dinero con la devastación de ese territorio, un ecosistema único protegido por tribus que lo habitan desde hace miles de años y que ahora expulsan de sus hogares solo para hacer negocio con el apoyo del Estado brasileño con su presidente ultraderechista, Bolsonaro, a la cabeza.


Lo mismo ha pasado aquí en España, con los incendios de Galicia que fueron provocados por las empresas de construcción con el objetivo de hacer más edificios cuando de hecho en España hay más de 2 millones de pisos vacíos y gente durmiendo y muriendo en las calles. Al igual que aquí en Murcia, el gobierno de las tres derechas, PP, C’s y Vox han aprobado leyes que permitirán las construcciones en primera línea de playa e incluso en parques naturales.


Nuestras playas están en peligro. El ayuntamiento del PSOE, de Mari Carmen Moreno, con el apoyo de todos los concejales, que son del PP, C’s y Vox, son cómplices y apoyan el proyecto. Pretenden empezar por urbanizar La Cola, construyendo el terreno que separa Calabardina de Águilas y construir chalets para venderlos a extranjeros ingleses y del norte de Europa que vienen a colonizar nuestra costa.


La realidad con la que tratamos afronta una delicada situación en la que no podemos permitirnos esperas. La tierra se la quedan los ricos, los burgueses, mientras que los pobres, es decir, la clase trabajadora, se ve desposeída y afronta cada vez una vida más difícil. Los Estados están bajo el control de los bancos como el Santander o el BBVA. Familias como la del apellido Botín controlan y deciden qué leyes aprobar y qué gobiernos poner. Vivimos en una democracia en la que sólo si eres rico puedes participar.


Quienes se benefician de su situación de poder y ganan dinero con el petróleo y las energías sucias no van a querer transformar el sistema, y si lo hacen será bajo sus normas, manteniendo sus privilegios y condenando a los trabajadores y a toda la vida del planeta.


El medio ambiente debe ser protegido y su riqueza gestionada basándose en lo que consumimos realmente. No podemos permitir que ese puñado de burgueses malnacidos decidan qué hacer con la habilidad e ingenio humano para forrarse los bolsillos. Debemos dar a las clases populares, a los trabajadores, esas empresas para que se autogestionen según sus necesidades y de forma colectiva decidir cómo y de qué manera producir para salvar la vida en la Tierra.


Hoy es un día de lucha. Una lucha que no acabará aquí. Tenemos que construir un nuevo poder, uno que mande al trastero de la historia al sistema capitalista y cree una nueva sociedad basada en la justicia, la sostenibilidad y la equidad. La riqueza debe ser repartida, debe ser arrancada de las manos de los poderosos y para ello debemos organizarnos, formarnos y llevar adelante una lucha revolucionaria hasta el final.


¡La lucha es el único camino, la lucha sigue, obreros y estudiantes unidos y adelante! ¡Derribemos juntxs el sistema!