Resolución sobre procesos internacionales

Las contradicciones del capitalismo internacional se agudizan. Surgen movimientos populares en amplios territorios, destacando América Latina, a raíz del aumento incesante de la riqueza mundial y su acumulación en la clase burguesa. Mientras que en otros la pasividad es mayor, como en Europa (exceptuando Francia).

El capitalismo amenaza con destruir ecosistemas para el incremento de los beneficios de las multinacionales; esto forma parte del análisis que ya hacía Marx sobre la tendencia del capitalismo a destruir sus dos principales fuentes de riqueza: la naturaleza y el ser humano. La confrontación entre los ejes EEUU-China y su aspiración a poseer recursos estratégicos como el petróleo, o el litio, para llevar adelante la supuesta transición ecológica, consistente en la activación de un “mercado verde” que renueve sectores como el transporte o las telecomunicaciones, para los cuales son necesarias las baterías de litio. Así, la voracidad del imperialismo se impone sobre las colonias, los países dependientes y el proletariado mundial y se las disputa. Ejemplos de ellos son el golpe de Estado en Bolivia o los sucesivos intentos en Venezuela.

Se imponen gobiernos favorables al desarrollo del capitalismo y dispuestos a reprimir cualquier atisbo de revolución socialista que pudiera surgir. Pero al mismo tiempo y pese a los esfuerzos de los imperios, la resistencia al capitalismo más salvaje sigue acentuándose en América Latina y Francia. Las masas populares, sin una dirección de vanguardia, actúan en procesos autónomos que no tienen por objetivo la destrucción del sistema capitalista y la instauración del socialismo para acabar con la sociedad de clases; sino que con su movilización busca la “democratización” de las instituciones y la mejora de sus condiciones materiales a través de reformas o procesos constituyentes, como en el caso de Chile.

Ante la intensificación de la lucha de clases en latinoamérica nuestra organización aboga por la solidaridad internacionalista, teniendo presente las limitaciones de estas luchas sin una guía científica, el llamamiento urgente a la organización verdaderamente marxista de cada país para afrontar la liberación de las masas populares del yugo. Es por ello, que debemos participar de todos aquellos espacios internacionalistas que defiendan a la clase trabajadora y avancen hacia la superación del capitalismo, diciendo la verdad a las masas sobre el origen de sus problemas y la necesidad de tomar el poder para solucionarlos.