ESTATUTOS

Artículo  1. La organización La Maza

  1. LA MAZA es la unión voluntaria de personas que constituidas en una organización política se proponen contribuir a la transformación revolucionaria de la sociedad, mediante: la formación de un bloque social alternativo organizado en torno a la clase obrera y su partido, permitiendo así la toma del poder político, la instauración de su dominio, es decir, la democracia obrera, la realización del socialismo a través de la República Popular, la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, la posesión y el control colectivo por parte de las trabajadoras y los trabajadores de los procesos productivos de bienes y servicios, en lo que hoy es el Estado español. Entendiendo esto como una contribución a la supresión del capitalismo a nivel mundial, y de avance hacia la supresión definitiva de las clases sociales.
  2. LA MAZA aspira a participar y guiar toda forma de lucha contra la opresión como lo son la lucha contra el fascismo, el imperialismo, el colonialismo, la hegemonía nacional, el racismo, el patriarcado y LGTBIfobia. Siempre valorando estas cuestiones bajo un marco vinculado a la lucha de clases, considerando así como nuestro deber desarrollar una batalla ideológica para que tales luchas no sean manipuladas por las clases explotadoras y acaben legitimando y aliándose con el capitalismo. De la misma manera afirmamos la lucha de clases en el ecologismo y la preservación de la vida en nuestro planeta, que se encuentra bajo una grave amenaza debido a la necesidad del sistema capitalista de expoliar los recursos naturales para conseguir su propia subsistencia y el beneficio de las clases burguesas.
  3. Por ese motivo, es un deber de todo militante de LA MAZA la educación política en los principios del socialismo científico, participar en el trabajo activo del Partido -principal método de educación-, discutiendo todos los problemas del Partido y de la revolución; estudiando individual, y sobre todo; colectivamente, en sesiones especiales todos los materiales precisos, desarrollando el espíritu de iniciativa y responsabilidad.

Artículo 2. De las y los militantes y simpatizantes en LA MAZA

1.     Pueden solicitar el ingreso en el LA MAZA todas las personas mayores de edad que acepten fehaciente y voluntariamente su política y sus Estatutos, contribuyan con su cuota al sostenimiento económico de la organización  y militen regularmente en una de sus organizaciones de base.

2.    La forma de organización de base de LA MAZA es núcleo del lugar de trabajo o centro de estudio. Si no fuera posible, será de barrio o población. Este estará compuesta por un mínimo de tres militantes y un máximo de nueve, a partir de este número el núcleo se dividirá para mantener su funcionalidad.

3.  El primer deber que tenemos es organizar un núcleo en el centro de trabajo o centro de estudios. Deberemos estudiar la situación del lugar, las reivindicaciones más sentidas por las compañeras y compañeros obreros o estudiantes. Mostrarnos como un referente de vanguardia de las reivindicaciones y orientar y organizar la lucha por conseguirlo, conocer a todas sus compañeras y compañeros de trabajo o estudios, sus características, su espíritu de clase, para hacerles ver la necesidad de organizar allí un núcleo. Si trabajadoras, trabajadores o estudiantes nos ven como la persona más abnegada en defensa de sus intereses, y quien acierta a mostrarles el camino para conseguir sus aspiraciones, no será difícil conseguir que se incorporen a LA MAZA y constituyan un núcleo. Para ello, la o el camarada en cuestión, de acuerdo con una persona miembro del Comité superior, convocará una reunión o un proceso de reuniones donde exponga lo que es el núcleo, las posiciones de LA MAZA, su política y táctica, abriendo una discusión entre todas las personas asistentes, al final de la cual debe invitar a constituir el núcleo, eligiendo su dirección.

4.    Las tareas del núcleo consiste en realizar entre obreras, obreros, o estudiantes, de este trabajo de agitación, propaganda y organización que señalan las directivas de LA MAZA, aplicándola a las situaciones concretas. El núcleo debe estudiar con atención esas situaciones de cada espacio de trabajo, sus problemas, necesidades y formular sus reivindicaciones, organizando y dirigiendo la lucha de estos por obtenerla. Ligando la lucha de los obreras, obreros o estudiantes a la lucha de clases.

5.  LA MAZA se coordinará con CANTERA ROJA que es una asociación de jóvenes que se organizan en torno a la lucha contra el capitalismo y por la República Popular en sus entornos: centros de estudio, trabajo y barrios. Conforman núcleos de juventudes de la organización política LA MAZA. Su objetivo es la creación de espacios de formación, debate y trabajo político para jóvenes donde asentar unas bases ideológicas y una experiencia en la militancia.

6.  Si el núcleo tiene menos de cinco camaradas, elegirá una persona para la secretaría general, que lo dirigirá. Si son más de cinco las y los camaradas que componen el núcleo, elegirán un Comité, compuesto de tres responsabilidades: secretaría general, secretaría de organización y tesorería y secretaría sindical. En cualquier caso, el resto de miembros del núcleo no debe permanecer sin tener asignado un trabajo concreto, del que responderán ante la secretaría o el Comité, y ante el núcleo o  ante el pleno. Debe tenerse flexibilidad, especialmente con sus nuevos miembros, para que no se sientan abrumados por el trabajo, para que sientan este, no como una carga impuesta formularia y mecánica, sino como un orgullo que la organización les confiere y que les arregla. La dirección debe reunirse antes del núcleo, para preparar el orden del día y la reunión, y que en el intervalo de la reuniones es la autoridad del núcleo y quien dirige todo el trabajo.

– Responsable político: responsable último del núcleo. Preparará el orden del día de las reuniones y los informes, tanto para  miembros como para los organismos superiores. En las reuniones señalará las tareas, discutiéndose a continuación en el informe y adaptándose a resoluciones concretas sobre todos los puntos, señalándose quiénes estarán encargados de realizar todas las decisiones y velará su cumplimiento. Mantendrá el contacto con el comité superior.

– Responsable de organización: convocará reuniones, levanta acta concisa donde se diga el número de asistentes, los ingresos, las bajas, el orden del día y los acuerdos adoptados, señalando cuando la oposición de algunos camaradas lo exijan, la posición o problemas planteados de manera específica. La formación de nuevos militantes, la distribución del trabajo y el control de su realización; asegurará el regular pago de la cuotas.

Otras responsabilidades y tareas: responsable feminista, responsable de las juventudes, difusión de la comunicación, agitación, propaganda…

7. Como organización de la clase obrera, cuyos objetivos fundamentales e históricos consisten en organizar al proletariado y a todos las clases populares en la lucha contra los capitalistas hasta conseguir la desaparición de la explotación , y por la instauración de la sociedad comunista sin clases, LA MAZA construye sus órganos básicos preferiblemente en los lugares de trabajo, donde se opera el proceso de explotación del proletariado.

8. El núcleo se reunirá reglamentariamente en la fecha fijada por ella (al menos quincenalmente). Los Comités de núcleo están obligados a remitir regularmente al Comité Superior los informes de trabajo realizado.

9.  Durante el periodo en el que se es simpatizante se tendrá el mismo derecho a participar, opinar, y efectuar trabajos militantes en un núcleo;  a excepción del derecho a voto, y a ser elegido para ningún cargo de responsabilidad. La persona  simpatizante esta eximida de la disciplina militante. Si la persona simpatizante quiere mantenerse en condición de simpatizante después de los seis meses, deberá pagar cuotas.

 Artículo 3. De los derechos y deberes de las personas militantes. El centralismo democrático.  

  1. LA MAZA se organiza sobre la base de los principios del centralismo democrático, cuyas normas fundamentales son:

a) Elección de todos los órganos dirigentes, tanto inferiores como superiores, en las Conferencias y Congresos de LA MAZA. Toda persona militante tiene derecho a ser elegido.

b) Obligación para los órganos dirigentes, de dar periódicamente cuenta de su gestión ante sus electoras y electores.

c) Ejecución obligatoria de las resoluciones de los órganos superiores para los inferiores: disciplina severa, realización inaplazable de las decisiones de la organización, de sus órganos y de sus centros dirigentes, aun cuando una parte de las personas miembro del Partido o de las organizaciones no estén de acuerdo con ellas. Las cuestiones de la organización sólo pueden ser discutidas por las personas militantes y organizaciones de manera razonadas, analizando la situación concreta en el momento concreto y mediante el uso de la crítica y la autocrítica hasta que los órganos competentes tomen una decisión acerca de ellas. La organización se preocupará de que los debates sean públicos.

En determinadas condiciones especiales se consiente el nombramiento de los órganos inferiores por los superiores y la aplicación de la cooptación, con la ratificación subsiguiente por parte de los órganos superiores.

Artículo 4. Sobre el trabajo en frentes de masas y la doble militancia.

  1. Se deben formar secciones ateniéndose a criterios de trabajo de frentes de masas, asociaciones, colectivos, sindicatos y movimientos sociales, etc. Así como en los municipios, comarcas y regiones; deben ser secciones organizadas aun no existiendo en los mismos más que dos militantes, con objeto de reforzar nuestra influencia y de llevar a la práctica nuestra política en el seno de dichas asociaciones donde creamos que su crecimiento es positivo o nuestra intervención en ella es necesaria. LA MAZA aspira a participar y guiar las organizaciones obreras en las que trabaje, como sindicatos y en general en todas las organizaciones que tengan un carácter de masas; feministas, ecologistas, pensionistas, culturales… y en sus Asambleas, Conferencias y Congresos, en sus directivas, así como en los Municipios, Diputados Provinciales, Parlamento, etc.
  2. Las secciones se hallan supeditadas a los órganos correspondientes de LA MAZA. Las secciones en las organizaciones de carácter local se hallan supeditadas al Comité Comarcal; las de carácter intercomarcal, al Comité Intercomarcal; las de carácter regional, al Comité Regional, y las de carácter nacional, al Comité Central.

TÍTULO II. Órganos de dirección

Artículo 1. Los órganos centrales de LA MAZA.

  1.  El órgano superior de LA MAZA en todo el país es el Congreso Nacional de los representantes de las organizaciones que forman parte del mismo.
  2.  El Congreso Nacional examina y confirma los informes del Comité Central, fija la línea de la organización y elige el Comité Central.
  3.  El Comité Central representa a LA MAZA entre los Congresos, dirige toda su actividad, designa la redacción de los órganos centrales de LA MAZA, dirige las organizaciones de masas nacionales.
  4. El Comité Central elige el Secretariado Político, que asegura la dirección del partido en el periodo que media entre sus reuniones.
  5.  Si procede, las personas delegadas al Congreso Nacional del Partido serán nombradas a base de la proporción de personas afiliadas que fije previamente el Comité Central.

Artículo 2. Los órganos regionales, intercomarcales y comarcales.

  1. Los órganos superiores en la regiones, coordinación comarcal y comarcal son las Conferencias respectivas.
  2. Las Conferencias conocen y discuten el informe del Comité respectivo y todas las cuestiones LA MAZA dentro de la línea general trazada por los Congresos eligen el Comité (regional, intercomarcal, comarcal).
  3. El Comité (regional, intercomarcal, comarcal) representa la organización del Partido en el  intervalo de las Conferencias, designa la redacción de los órganos del partido, dirige los  organizaciones de masas a través de las secciones, según su radio acción.
  4. Los núcleos y demás organizaciones tienen derecho a apelar a la organización inmediata superior contra las resoluciones del comité comarcal, y este contra las resoluciones del Comité intercomarcal, etc. Sin embargo, mientras dichas resoluciones no hayan sido anuladas o modificadas por un órgano superior al que haya tomado, su ejecución es obligatoria para todas las organizaciones afectadas.
  5. Los órganos dirigentes tienen derecho anular o modificar las resoluciones o acuerdos de las organizaciones de LA MAZA, así como a tomar decisiones obligatorias para las personas miembro de esas organizaciones. Cuando un Comité de LA MAZA tenga necesidad de anular la resolución de una organización, debe dar cuenta inmediata al Comité superior para que sea ratificada dicha anulación.
  6. Los órganos dirigentes de LA MAZA, tienen el derecho de intervenir en todas las reuniones de los órganos inferiores.

Título III. Finanzas

  1. Los recursos de LA MAZA, son las cuotas de sus militantes, las aportaciones voluntarias ordinarias y extraordinarias que reciba, así como las provenientes de iniciativas de núcleos y comités.
  2. Todo militante está obligado a contribuir al sostenimiento de LA MAZA, mediante una cuota regular pagada mensualmente.
  3. Se establece una cuota orientativa del 1% de los ingresos recibidos mensualmente por cada militante.
  4. Los núcleos y comités podrán establecer modificaciones sobre el punto anterior en función de la necesidad y situación personal de cada de cada militante. En este caso deberán dar cuenta de su acuerdo a los órganos superiores.
  5. Las cotizaciones de las  personas afiliadas serán distribuidos de la siguiente manera:

· Comité Central: 10%

· Comité Regional: 20%

· Comité Intercomarcal: 20%

· Comité Comarcal: 20%

· Núcleo: 30%

TITULO IV. SANCIONES

1.     Las sanciones no se deben entender como un castigo a ninguna persona militante, sino como un medio de proteger a la organización, practicar y educarnos como organización con trabajo colectivo en la crítica y autocrítica.

2.    Las sanciones se clasifican en leves, graves y muy graves. Las leves recibirán la amonestación como respuesta; las graves, la suspensión de militancia que oscilará entre un mes y un año según la importancia de la infracción o el daño a la organización causado; y a las muy graves se responderá con la expulsión.

3.    Se considera infracción leve, la ruptura ocasional de la disciplina militante, el incumplimiento de tareas asumidas voluntariamente; mantener una posición política discrepante y no exponerla para su discusión abierta; el impago de la cuota durante un periodo de tres meses sin causa objetiva; abandonar públicamente una asamblea o reunión porque no circula por las cauces que la compañera o compañero considera correctos, los insultos y amenazas durante una asamblea.

4.    Se considera causa de sanción grave, sostener en medios de comunicación posiciones políticas e ideológicas contrarias a los artículos 1º y 2º del título  de estos estatutos; dejarse arrastrar reiteradamente por prácticas provenientes de posiciones políticas contrarias a las de LA MAZA; reiterarse en la indisciplina y en el incumplimiento del centralismo democrático; la utilización de un cargo de responsabilidad para imponer un criterio político personal, sin ser aprobado previamente por el órgano pertinente; el bloqueo de actividades aprobadas mayoritariamente; la reiterada falta de asistencia sin justificación a las reuniones de un cargo orgánico; la difusión de informaciones falsas, o tergiversaciones contra una compañera o compañero; el intento de coartar la libertad de expresión durante la celebración de una asamblea; el intento de que la opinión minoritaria de un comité no sea conocida; o el intento de impedirlo, ateniéndose a una falsa interpretación del centralismo democrático; la práctica de aplicar un centralismo democrático basado en someter a disciplina las ideas y opiniones,  en lugar de los comportamientos, evitando así el debate abierto; los comportamientos agresivos durante los debates; las actitudes machistas, LGTBIfóbicas, racistas, etc.

5.    Se consideran faltas muy graves, y acreedoras de la expulsión: la conspiración para escindir a la organización; la colaboración con el enemigo de clase; la difusión pública de cuestiones que explícitamente se han considerado informaciones internas de LA MAZA, siempre y cuando tengan importancia política, y no encubran hechos reprobables socialmente. Los hechos que conscientemente dañen a LA MAZA, los actos delictivos de carácter penal, o sancionables legalmente de carácter machistas, lgtbfóbicos o racistas.